Las palabras expresadas en esta página pueden resultar no del todo convincentes, quizá un tanto ambiguas, o de una calidad que deja mucho que desear.(y que no desear también, pues si somos sinceros quien les escribe bosteza, dormita, y se limpia quien sabe que partes de su impúdico cuerpo con eso que algunos (los más malitos) llaman poesía.)
Bueno, bueno: Al personaje que por mera casualidad ronda por aquí, se le recomienda sacar de su boca una escopeta, la más filuda posible,(ficticia eso sí. no serías tan estúpido...o sí?) y luego enterrársela en los dientes y, cuando se tengan los dientes en las manos, la vista bien atrofiada, (se atrofia por el dolor, es en serio) y el corazón por el suelo ..., es ahí. Recién ahí donde le será posible, a usted lector ocioso, leer sin reparos la “cochiná” que escribe este jovencillo de soberbia delgadez, y de apariencia senil.