jueves, 21 de junio de 2007

Carta a una señorita de La Pintana


Mientras se adorna esta hoja con una especie de caldillo violáceo, he decidido escribirte y contarte qué cresta fue lo que pasó.

Los pacos se lo llevaron todo, incluido el bolso azul donde guardaba los papelillos que pretendía regalarte para cuando nos casemos.Se lo llevaron todo, también a mí. No podían creer que el famoso “care `polvo” se dedicara a estas cosas también, y que su compañera, “la barby de cuneta” fuese su musa.

Le pasé la tarjetita para abrir la puerta a la vieja copuchenta de enfrente, (esa po’; la loca de lo perros) junto con esta nota empapada en chocolate. Le dije que un arcángel pasaría a verla pronto (espero haya comprendido la sutileza)...alcancé a rescatar un par de palomas y las metí en un sobre blanco, te las dejo para que te entrengas volando mientras yo no esté.

Es triste que no creyeran que el único pecado del “care’ polvo” era no saber los significados de ciertas palabras que ahora se fuman.