Trago una esfera ploma,
a veces negra
La empapo con cerveza
-Cada vez que abro la boca-
hay una parte del mundo que llega
a la garganta más herida/
Siempre los helicópteros cayendo por la avenida
Siempre la lluvia
Que rompe las calles
Cuando la sajadura estalla,
En los brazos de una sola ciudad
Que grita y no se cansa/
Siempre los amantes,
/En un enrome adiós que hace de las cosas
una concatenación perpetua/
Siempre los aeroplanos
/Con gente dispuesta a volar, aun con los bolsillos mojados/
Mordiéndose unos a otros los labios
En un adiós hinchado
Que los sigue desde el parto
Bajo una lluvia animal
Que rompe las calles./
Siempre los poetas, con un lápiz apuntando
Hacia el océano,
Con los ojos volteados en el tiempo.
No hay arma, no hay alma,
Y no hay ahogo que valga/
Cuando abro la boca
Y cuando abro los huesos.
No hay aullido que valga
De la matriz del universo son paridos
Los astros/
En el hocico de dios nacemos de un solo escupo
Y no hay luz suficiente que apague
Esa brisa de lo cotidiano
En un disfraz de mariposa
Aplacando el estruendo
Del gatillo
Mientras el sol se desintegra los 25 de cada mes
/Llegará el día
En que me trague al universo entero/