Voy con el alma reventada pero con los brazos abiertos,
Descendiendo desde algún sitio veo todo con los ojos estilando.
(Poco antes me bebí todo lo vino que había. Borracho y menos cobarde, le sigo temiendo a la muerte)
El viento terrible que pasa
Viene cabalgando con un centenar de cuchillos en mi contra
Y me lleva en decadencia hacia un sitio
Que se aleja por completo al dios que de ti he hecho.
Siento a mi alrededor millones de nacimientos de todo tipo,
Vida nuevas, pseudo amoríos, mujeres, hombres y perros
Que dirigen su vista a la partida de esta carrera sucia llamada vida.
Sucia porque todo es abominable y realmente asqueroso cuando es la muerte quien se representa disfrazada de tu huida,
Sentada y esperando por mí, me mira desde sus costas.
No puedo, no quiero azotarme más sobre el pavimento,
No quiero volar ayudado por un paracaídas,
Ni aterrizar en un mundo donde ya no estará tu nombre.
Deja que me acomode en algún lugar de tu cuerpo,
Deja que huela como un animal estúpido cada paso que das,
Deja que me alcoholice con la botella de tu recuerdo,
Tómame,
Aquí estoy esperando a que soples
Que me lleves, como a una pluma, volando hacia tus caderas
Quítame mujer, de una vez, esta cuerda del cuello. Y Clávame contigo en la infinidad de tu mirada
/arranca cada parte de mi cuerpo
y llévalas a algún lugar mejor que la incertidumbre/