Noche/
Sentado con las piernas cruzadas
Con el cuello tirante,
Sobre un cuaderno
[PAUSA]
Por todo lo oscuro, por todo aquello que se guarda de vez en cuando,
Por todo los momentos
Por el corazón falto de sangre,
Por la sangre sin corazón,
Por la borrachera mundial en que todos creen estar sobrios
Y por ayer/
ayer/
ebrios hasta le médula
en un bar de Ñuñoa, una tras otra corrían hermosas
dignas, hasta el tope, muertas de sed
de nuestra sed/.
/ya no recuerdo mucho/
Ellas y una montaña de cigarrillos apagando el día,
encendiendo eso, la noche
y todo el cuento.
Te llevaba del hombro
y el pelo se te caía por ambos lados del rostro.
Tú, más borracha que yo, te lamentabas de tu condición.
Algunos de los que por ahí pasaban hablaban a murmullos
yo también murmuraba un poco,
apoyado desde la otra vereda, no menos real, que te ofrece el mundo
o la ciudad o la calle o aquel bar.
Te abrazabas a mí y llorabas
En un momento intentaste algo atravesando tu garganta con los dedos.
/Pasó una micro/
Arriba todo igual que abajo
Tan solo un par de luces extra que iluminaban la condición de tu semblante
Y del mío/
Me gustaste así/
[PAUSA]
Al bajar te arrodillabas,
Y las patadas en tu vientre
Las patadas estilando de alcohol en tu vientre/:
De tu boca saltó la vida
y con ella el vómito
¡qué belleza dios mío!
No había orden
No había vergüenza,
No había pudor
Sólo la poesía sucia que te colgaba del labio
(magnífica poesía improvisada por tu estómago)
El asco para muchos
Se convertía en objeto de adoración para mí
Y me mojaste los pies
Y no importaba,
/eras tú /
Y no habían máscaras que entorpezcan la actuación de tu vida
La actuación que me hizo pensar seriamente,
En ser tu admirador Nº 1-